hace unos meses hicimos la visita a un par de obras caracterizadas por el hormigón como material principal de los elementos conformantes del espacio.
Hace unas semanas os proponía la visita a una kasbah, virtual, claro, pero visita al fin y al cabo. Me gustaría hoy establecer una relación entre una de aquellas obras de hormigón que pudimos vistar y la kasbah que os conté.
La casa se concibe como un volumen prismático puro, hermético, ya que sus huecos se reducen y se sitúan en puntos estratégicos de luz y ventilación y un acabado a base de un mortero de cemento y áridos gruesos, de color ocre rojizo, muy predominante en la Mancha. Este volumen masivo se levanta para permitir el paso de personas, del coche y lo que es más importante, de un plano verde o jardín que busca la continuidad con el fondo de la parcela, en el que se sitúa la piscina y el jardín posterior. Este plano verde que entra bajo la casa encuentra una fuga vertical a través de un patio que horada el volúmen de arriba a abajo. De este modo el jardín encuentra su modo de iluminación dentro del volúmen, además de posibilitar que el aire fluya de abajo hacia arriba. Este patio se va estrechando hacia arriba de forma que la apertura final está muy controlada, y se ve coronada por un lucernario mecanizado, que permite la apertura o cierre del patio. Es una especie de “montera” que se abre en verano y extrae el aire caliente acumulado en el volumen y se cierra en invierno, produciendo un invernadero capaz de climatizar la casa. En torno a este vacío vertical y de forma ascendente se van situando los distintos niveles de la casa, de forma alterna, lo cual posibilita ricas relaciones espaciales entre los distintos usos. Así llegamos a la terraza superior, un espacio que se abre al cielo y desde el cual se comprende la sucesión de espacios de la vivienda.
La materialidad de la casa gira en torno al hormigón, que colorea la luz y dota de densidad al espacio. La luz mencionada entra de forma muy controlada por el patio y por los huecos abiertos a fachadas, importantes para producir ciclos de ventilación cruzada. Además aporta matices de luz muy interesantes a los espacios interiores, especialmente atractivos cuando la luz de poniente penetra por las ventanas de la fachada principal. Estas ventanas cuentan con un elemento practicable exterior que hace de parasol y de oscurecedor,mejorando térmicamente las condiciones de la vivienda, además de ofrecer una imagen ciega del volumen cuando se hallan cerradas. Los usos se organizan en vertical, lo cual convierte los tránsitos de esta casa en un paseo arquitectónico, con alguna pequeña renuncia al pragmatismo distributivo. Una casa cuyo paralelismo con la kasbah visitada espero que vislumbreis, tras la descripción aquí realizada.
Las fotos de la vivienda las han realizado mi socio Javier y la aparejadora de la obra, Marta Campillo, una magnífica profesional y con enorme sensibilidad por la arquitectura.






























































